“Una de las cosas que más me sorprendió cuando entré a la agrupación, es la hermandad que existía y el nivel de organización tan complejo… no era un simple grupo de chicos juntándose a ver una de las películas de Peter Jackson, era un grupo de jóvenes comprometidos con su afición y dispuestos a lograr sus objetivos. Hoy me siento privilegiada de formar parte de esto, y de aportar con mis conocimientos, porque no sólo aprendes de literatura o de la Tierra Media, también incorporas lo transversal de la obra de Tolkien: el respeto por la naturaleza, la amistad, la alegría.

El viaje a través de la literatura de Tolkien está lleno de sorpresas; te cautiva, te divierte, te emociona… Lo mejor de la Sociedad Tolkien Magallanes, es que este viaje no lo haces solo.”